Creo que la sociedad me está embruteciendo. Bueno, no todo el mérito es suyo, a decir verdad, yo pongo bastante de mi parte. Las falacias, las prebendas, los halagos, los insultos, las pollas…todo suma. Un torrente de verborrea, una catarata de palabras bajo la que yo me refocilo descuidada y desnuda como en un anuncio…