“Detrás de cada beso, hay mil lágrimas escondidas. Detrás de cada caricia, mil sufrimientos más. Mientras el primavera se desgrana; yo me desangro. No sé como he podido levantarme y caminar, me pesan tanto los brazos, el alma, los párpados… Estoy cansada de bulos, de cuentos manidos, de historietas fantásticas. No más; ya no necesito…

¿Qué sé de ti? ¿Sabes tú algo de mí? ¿Acaso no me dejaste atrás, cuando me arrastraba la corriente? Y yo sufría……Tan pequeña e indefensa, un tierno retoño en un bosque salvaje. Y con mi razón recién estrenada, pensaba: Creceré. Me alimente durante años de mis propias raíces. ¡Oh…… que ardua tarea! Y los árboles decían: “¡Qué bello es el bosque!” Y yo…

Teté se quedó como abstraída, mirando las posaderas del cocinero de pelo grasiento, mientras este se limpiaba las partes pudendas con un paño de cocina que se abstuvo de pensar en que sería reutilizado. Jamás en el largo periplo de hombres que habían visitado su entrepierna, recordaba uno que tuviera tanto pelo en los cachetes….

Las personas decepcionan; tu incluido.  No somos más que un saco de carne lleno de remordimientos y culpabilidad. Pensamos que con un “lo siento” transfiguras el daño en felicidad al instante, como si tuvieras la piedra filosofal, pero no es así. Y de todo el catálogo de las decepciones, la peor es sin duda la…

¿No os habéis fijado en que las personas tenemos capas como el Photoshop? Las usamos para maquillarnos la cara y el cuerpo, pero también el espíritu. Para llegar al origen, a las entrañas de la persona, hay que ir pelándola como a una cebolla y a veces nos pasamos la vida así anhelando, saboreando de…