Creía, de adolescente, época ingrata y fascinante a partes iguales, que cuando llegara la edad adulta, se acabaría el maltrato. No permitiría que nadie me tosiera y, si lo hacían, tampoco me iba a importar porque estaría imbuida en una vida tan esplendida que no prestaría atención a los desmanes. También pensaba, con la inocencia…

Algunos acontecimientos que ocurren durante nuestra niñez y que recordamos vívidamente, son condicionantes de nuestra vida adulta. Sobre todo, los miedos y los placeres. Los sentimientos abstractos cognitivos como la alegría, el amor o la tristeza se aprenden a gestionar y sentir por el camino. Pero lo irracional ocurre en la infancia. Nuestro instinto más…