De repente lo vio claro. Jamás iba a poder escapar de aquel cuchitril que se había convertido en su hogar, desde que abandonó la casa paterna con una maleta llena de sueños que se habían ido desmadejando por el camino. Atrapada en una vida que se le escurría irremediable e irremisiblemente entre los dedos. En…