Nunca me han gustado las frases imperativas, es más, tengo un serio problema con ellas. Me parecen intimidantes e invasivas. Un: “obedece, pringada”, heredado de los tiempos en los que los abusos de poder estaban a la orden del día. Un “por favor”, un “gracias” o hasta unas interrogaciones si me apuras, denotan respeto por…

Mis padres siempre tenían la “Vergüenza” muy presente. No en el plano absurdo y sinsentido que relacionamos con el término. Las religiones, normalmente, confunden miedo con vergüenza y nos estigmatizan para siempre. Ellos, sin embargo, mis padres, dotaban a la palabra de un halo más “quijotesco”. Cuando hacía alguna cosa que no les cuadraba, siempre…

En la vida todo es abrir y cerrar puertas. Pero lo jodido del asunto, es que esas puertas que abres, te llevan a otras y esas a otras, y así sucesivamente. Un asunto peliagudo es cuando llegas a una habitación en la que no hay puertas y tienes que volver por dónde has venido. Esa…