Puedo escribir sin inspiración, ya he superado esa etapa de fogosidad adolescente que casi te obligaba a contar historias cual si fueras una médium en plena orgía parapsicológica. Excepto claro, para la poesía. La poesía es punto y aparte, esa si requiere una visita siempre inoportuna de tu musa, va a su libre albedrío. Pero para los demás escritos,…

La envidia es un Pecado Capital, señoras. Me encanta que me envidien, pero aún me gusta más si la envidiosa soy yo. Es un excelente acicate, un despabilador del subconsciente más creativo e irracional, que, al fin y al cabo eso es la poesía. Si algún mal sentimiento no nos obligara a vomitar la poesía, que sería de nosotros,…