¿ A que hoy pegaba un poema? A veces me parece que mis manos no son mías Y las siento lejanas e inmensas. A veces me parece que mis ojos son de otro Y sus pestañas hacen sombra en los míos. Algunas horas vuelan sobre mi cabeza, Haciendo remolinos en mi pelo. Hoy me percaté…

“Detrás de cada beso, hay mil lágrimas escondidas. Detrás de cada caricia, mil sufrimientos más. Mientras el primavera se desgrana; yo me desangro. No sé como he podido levantarme y caminar, me pesan tanto los brazos, el alma, los párpados… Estoy cansada de bulos, de cuentos manidos, de historietas fantásticas. No más; ya no necesito…

¿Qué sé de ti? ¿Sabes tú algo de mí? ¿Acaso no me dejaste atrás, cuando me arrastraba la corriente? Y yo sufría……Tan pequeña e indefensa, un tierno retoño en un bosque salvaje. Y con mi razón recién estrenada, pensaba: Creceré. Me alimente durante años de mis propias raíces. ¡Oh…… que ardua tarea! Y los árboles decían: “¡Qué bello es el bosque!” Y yo…

Teté se quedó como abstraída, mirando las posaderas del cocinero de pelo grasiento, mientras este se limpiaba las partes pudendas con un paño de cocina que se abstuvo de pensar en que sería reutilizado. Jamás en el largo periplo de hombres que habían visitado su entrepierna, recordaba uno que tuviera tanto pelo en los cachetes….