Teté se quedó como abstraída, mirando las posaderas del cocinero de pelo grasiento, mientras este se limpiaba las partes pudendas con un paño de cocina que se abstuvo de pensar en que sería reutilizado. Jamás en el largo periplo de hombres que habían visitado su entrepierna, recordaba uno que tuviera tanto pelo en los cachetes….

Hace tiempo que no os pongo una “coplilla” y, como entre el puente y el cambio de hora, estoy como rara, me apetece poneros esta: FLOR RARA Buscando esa flor rara me elevé contigo por encima del mar. Hollando nuestros pies esos caminitos pedregosos que tantos pies habían andando antes que nosotros.  ¡Qué más nos…