SIN TÍTULO

Para ir entrando en materia:

¿Quién puede hacer que esta tristeza seca y amarga

Se convierta en alegría?

¿O que el radiante sol se oscurezca,

Y por mi mente vuelen mariposas de alas negras?

Cuando su leve brisa acaricia mi cuerpo,

Son como las caricias de un amante.

Que llegan al alma.

“Porque, tal vez, podría escribir

Los versos más tristes esta noche”,

Solo al mirarte,

Tú inundas mi ser de constante serenidad.

Tu, divino e inalcanzable,

Que vas anidando en mí.

Es como un fuego interior

Que nace en mi vientre.

Entrelazadas nuestras piernas,

Siento tu suave calor.

Entre mi vida terrenal y tu limbo,

Un cordón de plata nos une.

Ya os iré poniendo al corriente sobre la presentación de mi poemario. Solo me ha costado 30 años…

Besos, Petra

Comments

comments

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

*